domingo, 15 de enero de 2012
Vete así no más y sin mirar atrás...
Huye mientras puedas, estás a tiempo...
Me voy al no irme queriendo morir dejando esta trivial vida atrás y empezar desde cero una nueva en un lugar completamente distinto al actual...
Abandonar absolutamente todo... Acaso está mal? Dejar familia, amigos y conocidos para marcharme y no volver nunca más. Sólo irme y dejar todo atrás, sin nada que empacar.
Dejar todo recuerdo atrás junto a la alegría, el sufrimiento, y cualquier rostro que haya visto en mi vida entera. Todo atrás y absolutamente nada para recordar.
Cuándo morí que no lo noté?
Cuándo reviví que no me percaté?
Divago entre mis memorias, vivo mentiras y realidades. Ya no sé si es un sueño, mentira o realidad. Busco entre mis memorias sin realmente buscar, encontrando lo que no se desea encontrar y recordando lo que un día llamé mi felicidad.
Destella rápidamente ese incómodo pensamiento tal como una estrella fugáz. Aquel deseo de morir que se transforma en ganas de vivir devolviéndome aquel pensamiento de querer de morir para volver a vivir y atascarme a morir viviendo aquí.
Ser sin vivir y morir sin haber sido... Contradicciones absurdas que me levantan sin realmente pensar. Frases sin sentido que significan un universo para mí siendo nada para ti.
Te digo adiós al llegar y hola al irme sin mirar atrás.
Aquí estoy entre pensamientos que diambulan dentro mi cabeza buscando ser parte de esta cruda realidad, sin dejar ese infeliz mundo de fantasías y mentiras que se pierden sin voltear atrás.
Vete, pero quédate junto a mí. Abrázame, no te quiero cerca; qué estás haciendo aquí?
Ven, no mires hacia atrás, abraza tu nueva vida y deja todo atrás. Sonríe y vete que eres libre de diambular. Camina y corre, no voltees hacia atrás... Quédate a vivir en esta dicotomía que ronda entre cordura y locura. Esto es un laberinto infernal en el que no te deseas internar. Tan solo vete sin recordar, no te quiero ver nunca más.
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